No puedo creer que hayan pasado tres meses desde mi última entrada. Lo cierto es que el tiempo en Dickinson pasa volando, y es que ni siquiera te da tiempo a pararte a pensar.
Bueno, aunque es bastante tiempo, voy a intentar hacer balance de lo que ha pasado desde mi vuelta.
(Aquí podéis ver las fotos de enero y febrero)
El 19 de enero de 2012 volví a pisar suelo americano. El semestre de primavera (o Spring semester) empezó oficialmente el 22. En cuanto a horarios de clase, la primera semana de cada semestre es muy flexible en el sentido de que permite que los estudiantes añadan o quiten asignaturas y terminen de aclarar su nuevo horario. En mi caso, tras un período inicial de caos, conseguí hacerme con las tres asignaturas necesarias para ser considerada estudiante a tiempo completo. Y algunos pensarán: “¿Estudiante a tiempo completo con solo tres asignaturas?”. Y yo respondo: A tiempo completísimo. Tres asignaturas de Dickinson equivalen por lo general a cuatro asignaturas de cualquier otra universidad estadounidense. Lo normal es que los estudiantes de Dickinson cursen cuatro asignaturas por semestre, y creedme cuando os digo que aquí la gente está a piñón desde el día que empieza el semestre hasta el día que acaba. Es un no parar.
En mi caso, el semestre pasado tenía más tiempo, y con diferencia. No me interpretéis mal, tenía deberes, trabajos, lecturas y demás casi todos los días. La diferencia es que este semestre es una gran broma, como diría una-que-yo-me-sé. Las asignaturas que tengo son las siguientes:
Social Foundations of American Education (Fundamentos sociales de la Educación estadounidense)
Educational Psychology (Psicología de la Educación)
Introduction to Environmental Studies (Introducción a Estudios medioambientales)
De todas ellas, Educational Psychology es la que me quita más tiempo. Es como una tarántula suelta por tu habitación: tienes que estar todo el rato pendiente de ella para que no te pique. Así son las asignaturas aquí. O estás, o no estás. Pero si estás, te van a recordar que lo estás a cada instante… Os pondré como ejemplo la asignatura que he mencionado antes: Educational Psychology. Además de las cincuenta páginas del libro de texto que hay que leer, resumir y estudiar para cada clase (o sea, para cada lunes, miércoles y viernes) y así poder participar en la tertulia (la participación aquí se valora mucho), la asignatura requiere otras tareas: entregar de forma periódica ensayos de reflexión sobre la materia que se está viendo; cumplir veinte horas de observación en colegios e institutos de la zona, tomando apuntes sobre aspectos concretos mientras estamos en las aulas para a su vez realizar informes semanales sobre lo observado, relacionándolo con las teorías y los conceptos vistos en clase; y realizar tres exámenes de rigor. Y ahora viene lo mejor: además de todo lo anterior, tenemos tareas específicas que hay que entregar cada dos semanas y un proyecto de investigación a presentar para final de semestre. Agobiante, ¿verdad? Ahora sumad a eso las otras dos asignaturas que completan mi horario y las responsabilidades para con el Departamento de Español y entenderéis mejor porqué he tardado tanto en dar señales de vida...
Por su parte, la asignatura de Introduction to Environmental Studies me gusta mucho. En ella tratamos los problemas medioambientales que existen hoy en día, las causas, las consecuencias de ellos y los diferentes caminos que se toman o se pueden tomar para combatirlos y reducir nuestro impacto en el planeta para que futuras generaciones puedan disfrutarlo durante muchos milenios más. Tenemos sesiones de laboratorio, un proyecto sobre el cambio climático para final de semestre, y excursiones a lugares de interés relacionados con el tema que se esté viendo en clase. Ya hemos visitado una vaquería al por mayor, la granja de Dickinson, y la planta de residuos del condado de York. Una chulada de asignatura, vamos.
| Granja de Dickinson |
En cuanto a las tareas de asistente de español o TA, este semestre tengo dos horas de clases a la semana que tengo que enseñar (en lugar de las cuatro que enseñaba el semestre pasado). Las demás tareas siguen intactas: writing tutor en el Centro de Escritura Multilingüe (Multilingual Writing Center) varias noches, asistir a la Mesa de español todos los miércoles por la tarde para cenar con estudiantes que quieran practicar su español en un ambiente distendido, y ayudar con la realización de eventos del Club de español.
Cositas interesantes y fresquitas
Respecto a la primera mitad del semestre, esta consistió principalmente en estudiar, trabajar y pasar los fines de semana con Chris. Él ha vuelto a la universidad para prepararse como profesor de español, y entre la semana está todo el tiempo de un lado para otro porque las clases están repartidas en varios pueblos (un ejemplo de que en Americalandia, sin coche, te comes los mocos).
Para mi cumpleaños di una fiesta en la Casa Hispánica, donde vivo, y me encantó ver que todas las caras con las que me alegra cruzarme día a día en el campus habían encontrado un hueco para desearme feliz cumpleaños, y he de decir que la sangría tuvo una gran acogida ;).
| Mi cumpleaños |
La fiesta fue el mismo día de mi cumpleaños, jueves, y el viernes Chris y yo fuimos a Filadelfia a pasar el fin de semana allí. La verdad es que es un cielo. En un halo de sorpresas, me llevó a cenar al Melting Pot, un restaurante cuya comida gira entorno a la fondue, y la verdad es que la que pedimos estuvo súperrica (y la de postre de mil quinientos tipos de chocolate, sin palabras).
| The Melting Pot, Filadelfia |
| Chris y yo |
Después, el muy americanito me llevó a un partido de la NBA! Vimos a los Sixty-Sixers de Filadelfia contra los Miami Heat. El estadio, enorme. El precio de los snacks, escandaloso.
| Partido de la NBA: los Sixty Sixers de Filadelfia contra Miami Heat |
Después de eso, febrero estuvo cargado de tareas, más tareas, fiestas en la casa los fines de semana y labores organizativas de la visita de mi familia. Esta tuvo lugar durante las vacaciones de primavera, o Spring Break. Esa es la típica semana de vacaciones durante la cual los americanos se vuelven locos (y no me extraña, tanta tensión y estrés universitario tiene que salir por algún lado). Cuando se habla de Spring Break, en lo que muchos piensan es algo así:
Pero, como os podéis imaginar, yo pasé las vacaciones con algo menos de riesgo de contraer una ETS ;)
Para la organización de la visita de mi familia, la mano invisible fue de nuevo Chris, que estuvo conmigo en todo momento para ayudarme a que todo saliera bien, y fue el que se encargó de llamar a todos los hoteles, solucionar problemas y el que condujo una furgoneta para doce personas haciendo más de 800 millas (unos 1300 km) en diez días. Y lo más difícil todavía: ¡aguantar a nueve ruidosos españoles durante ese tiempo!
Nuestro recorrido incluyó: Carlisle, Harrisburg, Shippensburg, Washington D.C., Baltimore, Filadelfia, Atlantic City y Nueva York. Nada mal, ¿eh?
| Georgetown, Washington D.C. |
| South Street, Filadelfia |
| Atlantic City |
| Central Park, Nueva York |
Si lo queréis, podéis ver las fotos del viaje en este enlace: Fotos Spring Break
Y tras el Spring Break, otra vez lo mismo: intentar seguir el ritmo de estos locos americanos. La verdad es que la universidad aquí es genial, se aprende muchísimo y hay mil actividades y eventos, pero también es muy estresante cuando todos los días parece que estás en la semana de finales... Pero bueno, eso ya da para otra entrada.
Hasta que ese momento llegue —que la verdad, con tanto trabajo, no sé cuándo será... — sabed que estoy en buenas manos y que me lo estoy pasando de lujo :).
Besitos y achuchones varios,
Isa











